Caracas.- La secretaria nacional de Ambiente y Sostenibilidad de Primero Justicia María Gabriela Hernández, aseveró este lunes que el Estado venezolano demostró una vez más su ineficacia para mitigar las cuantiosas pérdidas humanas y materiales dejadas por el doble terremoto que sacudió la zona norte costera del país el pasado 24 de junio.
La vocera de la tolda aurinegra enfatizó que el régimen carece de capacidad técnica y voluntad política requeridas para atender de manera integral a las comunidades afectadas, señalando que las medidas actuales profundizan el impacto social sin ofrecer una cuantificación real de la magnitud de los daños.
“Desde Primero Justicia exhortamos a atender con prioridad a los sobrevivientes; que sumemos esfuerzos en la reunificación familiar; que se agilice la localización de las víctimas para que sus familiares puedan despedirlas dignamente; y que se planifique urgentemente la reconstrucción de Vargas cimentada en criterios científicos y en la experiencia acumulada. No podemos detener la fuerza de la naturaleza, pero sí debemos conocerla para mitigar su impacto”, declaró Hernández.
Rescate de la institucionalidad
En este sentido, la dirigente justiciera subrayó que la reconstrucción del país pasa por rescatar el rol de las instituciones públicas, cuya respuesta ante este evento desnudó sus severas limitaciones para garantizar la seguridad e integridad física de los ciudadanos.
“Venezuela exige un cambio en sus instituciones y en la administración de los recursos y de todos aquellos que tienen a su cargo la protección civil. La reconstrucción de Vargas y de los otros estados afectados por los terremotos no es viable bajo los mismos esquemas de quienes fallaron en el pasado. Lo vimos en el deslave de 1999 y en las vaguadas de 2005, 2010 y 2022 que afectaron a muchos estados del país”, recordó Hernández.
Asimismo, precisó que La Guaira, históricamente la puerta de entrada a Venezuela, cuenta con cicatrices profundas marcadas por sismos e inundaciones en 1641, 1812, 1900, 1967, 1999 y recientemente 2026. “A casi tres décadas de la vaguada de 1999, la ausencia de datos oficiales mantiene la incertidumbre sobre la pérdida real de vidas, con estimaciones que superan los 30.000 fallecidos. En esta oportunidad, testimonios de los sobrevivientes reflejan que el impacto humano y habitacional de los terremotos es de extrema gravedad”.
Propuestas técnicas de reconstrucción y mitigación
Por otra parte, Hernández resaltó que, dado el arraigo de la población guaireña, además de su vocación turística y comercial, es inviable plantear proyectos de reubicación masiva hacia el interior del país, tal como se hizo en el pasado. “Es inútil pensar en mudar a los guaireños a otros estados como se pretendió en 1999. Todos regresan”. En su lugar, planteó tres pilares de acción basados en el asesoramiento de expertos internacionales y nacionales:
Modelo de reciclaje de escombros de Japón (Modelo PNUMA): Este permite implementar el parcelamiento, la clasificación, trituración e incineración móvil de escombros para la reapertura de vías. Además, propone prohibir el lanzamiento de basuras y otros materiales tóxicos al mar para preservar la fauna marina y utilizarlos en la construcción de terraplenes, parques y refugios elevados.
Plan Básico de Prevención de Desastres (cooperación JICA): Retomar y poner en práctica el Estudio sobre el Plan Básico de Prevención de Desastres en el Distrito Metropolitano de Caracas entregado por la Agencia de Cooperación Internacional de Japón tras el deslave de 1999, que establece directrices estrictas para el reforzamiento estructural sísmico de Caracas y La Guaira.
Criterio científico de la UCV (CENAMB): Ejecutar las recomendaciones hechas por la Universidad Central de Venezuela (UCV) para modernizar las canalizaciones de los cauces con concreto armado en lugar de gaviones vulnerables. Asimismo, aplicar rigurosamente estudios de microzonificación sísmica antes de autorizar cualquier construcción o reconstrucción costera.
“La majestuosidad de La Guaira, con el Ávila y el mar Caribe, la hace un espacio de belleza única pero de alta vulnerabilidad natural. El dolor que hoy nos embarga debe transformarse en acción organizada basada en la ciencia y la planificación para resguardar la vida de nuestra gente”, concluyó la dirigente nacional de Primero Justicia.

